
Textos
Invita a la paz
Búsqueda
del despojamiento, limpieza mediante el vacío, pero esta purificación no pretende ser
demasiado fría ni demasiado minimalista. En los confines de la abstracción
el ser humano resurge, resurgen la emoción y la vida. El trazo de Del Aor vibra, las
figuras geométricas tiemblan, imbuidas de sensualidad.
La armonía es el resultado de la tensión entre el vacío y la
plenitud. En el caso de Del Aor, el vacío crea una playa de meditación: sus es
últimas telas, muy sobrias, usan una paleta reducida a los
colores primarios, y su calmada simetría invita a la paz
interior. El ojo viaja al ritmo de correspondencias sutiles entre
volúmenes y planos, y se deja encantar por el equilibrio de fuerzas
entre la materialidad de las obras y la captura de la inmaterialidad
del espacio.
V. R. Midi Libre
Bañada en luz
Actúa por ligereza y simplicidad, como buscando el trazo definitivo. Sus colores, sus signos, bañados en luz (más que color, sus cuadros son luz), son indescriptibles como la felicidad, que intenta hacer perceptible. La composición es simple y armoniosa, incluso armonizante, ya que la observación frecuente de sus telas aporta esta sensación. Es el transcurso vital a la inversa: corremos hacia la infancia con una inocencia purificada por un corazón puro y años de trabajo.
Su pintura sonríe al corazón..
Jaume Galmés
Dónde ha ido el nenúfar?
Los lisos se desmarcan de esta angustia.
Queda bruscamente limada.
De ella no queda más que una capa rectilínea, totalmente lavada, sin relieve. El liso queda como un color único, un fondo que se mantiene,
un destello. De improviso llega una sombra, la primera, la que trae por fin la verticalidad. Encima, la rasgadura luminosa se redondea sobre la superficie, se presenta de otra manera; amartillada, tal vez incluso esculpida. El nenúfar
adormecido se despereza, nada, se extiende y debería desaparecer. Pero permanece para siempre, irradia luz y ninguna presencia lo ofusca.
Ya no existe la desaparición, sino el acto de pintar inmóvil.
Catherine TOPALL
La libertad, audaz
Un nombre de
luz y oro para una mujer pintora y su obra original en todos los sentidos de la palabra.
Arte primario, con una sensualidad virginal donde se mezclan el juego de
materiales, la densidad de los colores y la pureza de formas. Un camino que viene
de lejos y que va a llegar lejos.
La elección es clara: es el camino de la libertad, audaz.
Una sorprendente mujercita tan luminosa que nos entrega con fuerza y delicadeza su llama viva, donde el trazo se lanza y contrasta sobre un material cambiante, se arriesga y confiere ritmo al espacio hasta hacer vibrar armónicamente los colores más osados. Su pintura es vibración coloreada, llena de alegría, audacia y también misterio. Sobria y sensual, pura y generosa, nos sumerge en una historia densa, personal, que nada tiene de lineal, sino que es totalmente lúdica. Tomad el tiempo de entrar en sus obras y pasearos entre sus colores, como se respira un arranque de locura, de sabiduría, de audacia, de trabajo, de aventura, de soledad, de alteridad,
de silencio, de secreto y de apertura.
Táctiles, olfativas y coloreadas.
Este encuentro no os dejará indiferentes,
el cuerpo de esta obra hace vibrar vuestro propio cuerpo. Tal vez incluso descubráis cuánta belleza, grandeza, juego
y luminosidad hay en vosotros mismos, tal vez os redescubráis a vosotros mismos... En total simplicidad.
La juventud es intemporal.
Para no perdérselo. Lo nunca visto
Amarine GUERLIN
continuación
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